REALIDAD DE LA MOTIVACIÓN E INCLUSIÓN SOCIAL EN LAS ALDEAS UNIVERSITARIAS

Publicado en por liderunox

http://www.soberania.org/Images/resistencia_venezuela_6.jpg

En el ámbito de los factores ideoculturales, la UBV y Misión Sucre surgen como un cuestionamiento a la organización y principios prácticos de funcionamiento de las universidades venezolanas, y de las universidades autónomas particularmente, así como de los principios filosóficos hegemónicos o centrales de la universidad, la ciencia y la educación moderno-occidental. Este cuestionamiento no refiere ya entonces, solamente, a los mecanismos de acceso de la población a los centros universitarios, sino a las correlacionadas formas de concepción disciplinaria y disciplinarizante del conocimiento, de organización académica en facultades, escuelas y departamentos, así como también a las maneras de concebir la formación universitaria, la función social de las universidades y la praxis educativa.

 

De esta manera, prácticas teóricas derivadas o asociadas a corrientes contemporáneas (posmodernas, poscoloniales, posestructuralistas, complejas, construccionistas, posmarxistas), a marxismos, a la teoría crítica en educación y a la pedagogía crítica, confluyen en el cuestionamiento de la educación universitaria tradicional y alimentan la construcción de una nueva idea de educación superior y de universidad. (ob.cit:26)

 

Entonces, la UBV y la Misión Sucre se constituyen como un hito fundamental de la nueva educación superior venezolana, en la medida en que la incorporación urgente de la población excluida y la transformación de ideas y prácticas universitarias se hacen objetivo y se cristalizan discursivamente de manera inédita, en un contexto de alta volatilidad política. Desde aquí se registra claramente un cambio en el que participan no sólo estas instituciones, sino también las viejas universidades experimentales, los colegios e institutos universitarios; y al calor del cual se han diseñado nuevas políticas e instituciones de educación superior, entre las que destaca la Misión Alma Mater.

 

Con base en lo señalado anteriormente, nacen las Aldeas Universitarias como el espacio de concreción de la Misión Sucre, tal espacio, para entenderlo, es necesario desvincularlo, en cuanto a su concreción, es decir, en cuanto a “lo que se ve”, de los programas de formación, las universidades e institutos que acreditan y apoyan, de la Fundación Misión Sucre e incluso del espacio físico que ocupan.

 

Según Millan (2007:01), “Las Aldeas Universitarias son espacios que trascienden al concepto de campus, al concepto de infraestructura, al concepto de sede, aportando en cambio a los mismos elementos de comunidad y organización social”.

 

El objetivo es mucho más ambicioso y tiene que ver con la perspectiva, hacia afuera, de la nueva universidad. El objetivo es una revolución en el concepto de universidad, concepto intocado desde principios del siglo pasado, con la decadencia de la universidad como enclave del pensamiento religioso invasor. Es ahora preciso dar con la nueva universidad coherente con el nacimiento y consolidación del poder popular, con la profundización de un estado socialista, la nueva universidad debe estar abierta, al alcance de la comunidad, resolviendo los problemas que se plantean en su seno, cerrando en círculo desde lo local hasta lo planetario como extremos que se tocan, debe dar al traste con las visiones mercantilistas de la educación y de los espacios, debe formar al profesional y al trabajador como ciudadano responsable.(ob.cit:03)

 

Entonces se trata, de una universidad que se coloque a la vanguardia de la transformación de las casas de saber, que innove en modalidades de estudio en función de la democratización, que egrese profesionales comprometidos con su país, que desmitifique la investigación y la acerque al pueblo, que se transforme en bastión ético socialista, que participe en la transformación de los entornos locales, regionales de país y del mundo.

 

El autor anteriormente señalado, afirma categóricamente que (ob.cit:10-11):

 

si visitamos las aldeas, los espacios que se han constituido y consolidados a lo largo del país, podremos observar la diversidad de formas en la que una idea se concreta, se interpreta a la Misión Sucre de diversas maneras, se hace palpable el acuerdo entre comunidades de estudio, entre poderes locales y población, entre cuerpos de seguridad, institutos universitarios, polideportivos, iglesias evangélicas, destacamentos militares, la población comienza a valorar el espacio, sabe que en un edificio abandonado pueden estudiar habitantes de un sector, saben que pueden ocupar un espacio bajo el lema de una causa noble, saben que comienza a perder espacio los que comercian con los espacios vacíos. El espacio es, en un principio, considerado lo esencial, sin embargo, a la luz de lo que sucede en las aldeas construidas, el arraigo es distinto al espacio ganado, el espacio pensado en colectivo y trabajado desde la organización, el espacio incorporado a un entorno social, útil una y varias veces como lo son todas las escuelas y liceos bolivarianos ocupados en horarios libres por comunidades de Misión Sucre y sus programas municipalizados, útiles y propios los espacios ocupados desde la visión noble del que estudia para dar paso a otros que no tendrán que luchar por lo ganado, esto sucede, esta sucediendo en todo el país, no estamos hablando de ambientes, de simples grupos de estudio, estamos hablando de Aldeas Universitarias, de Comunidades de Estudio en el seno de las comunidades mismas, no podemos a unas llamarlas ambientes simplemente porque no hayan sido construidas para tal fin, son la concreción de la nueva universidad al margen de los programas de formación, al margen de las instituciones de estudio, al margen de la institucionalidad que muy a menudo las omite –llamándolas “ambientes de estudio”- son el aporte del pueblo consiente a la construcción de la alternativa a un concepto con siglos de vigencia y al servicio de las clases dominantes, las Aldeas Universitarias son el avance en conciencia de un pueblo que dejo de valorar al espacio como mercancía, que desmitificó al valor de cambio dándole desde su intuición todo un certero valor de uso, si hay en nuestro país un cambio radical desde una perspectiva socialista de un elemento secuestrado al capitalismo y puesto al servicio de la población, es el concepto no institucional de Aldeas Universitarias.

 

Ahora bien, las autoras en el marco del presente trabajo, han observado de manera preocupante una desmotivación creciente por parte de la población en matricularse como nuevo ingreso en la misma, así como un alto grado de deserción estudiantil, tal como se evidencia en la siguiente grafica: 


 
matricula.jpg

Grafica 1. Matricula Inicial Estudiantil del Trayecto Inicial en la  Aldea Universitaria “Elsa Rosales de Cabrita”. Fuente: Registro estudiantil, “UBV- Aldea Universitaria “Elsa Rosales de Cabrita” 2004-2010.

 Cabe destacar, como al inicio de la Aldea, se observó una gran motivación por la población en general, grandes deseos de superación y expectativas elevadas ante el compromiso que se les presentaba. Los docentes manifestaban de manera común, como algunos estudiantes se esforzaban en el trabajo, mucho más que otros debido a las elevadas deficiencias cognitivas que presentaban en las materias básicas, lo cual conllevó al inicio de un proceso de deserción continuo y una baja de interés en los habitantes, como por ejemplo en el caso particular, de la Parroquia La Puerta en participar en la misma, tal como se observa en la grafica anterior.

 En algunos casos, de manera informal se conoció que una de las posibles causas para esta situación se debe al poco compromiso de los docentes para con los programas curriculares y las falta de aplicación de estrategias que motiven al aprendizaje significativo aunado a las condiciones poco favorables que presentan las instalaciones y equipos para el desarrollo pedagógico.    

 En ese contexto, pareciera existir una situación similar en otras aldeas del país, tal como se evidencia en un documento elaborado por los Coordinadores y Coordinadoras Nacionales de los Programas de Formación de Grado de la UBV, donde según Colomine (2009:02) se expone que el aspecto más amenazado ahora, realmente, es la municipalización de la educación superior, como valor estratégico que rompe con el paradigma de que no es posible la gratuidad en los niveles universitarios. 

 El escrito fue analizado, según la fuente anteriormente señalada, en asamblea de autoridades, docentes y estudiantes, especialmente a la luz de las quejas de otras instituciones de educación superior que ya asumen la crisis como un elemento más de agitación política afirmando que (ibídem):

La Universidad Bolivariana de Venezuela, atiende 10 mil estudiantes en sedes centralizadas y a través de la Misión Sucre  250 mil estudiantes municipalizados, en aldeas y otros ambientes.   En la comunidad ubevista se debate sobre “una profunda discriminación y marginación de los estudiantes municipalizados”, desde el punto de vista del financiamiento. La idea es exhortar a los entes responsables a la revisión de los criterios para la distribución presupuestaria y “sensibilizarlos sobre la importancia que representa la educación municipalizada en el país”.  No nos pueden tratar igual a las universidades tradicionales que ya están consolidadas, pues la UBV está en pleno desarrollo, necesita laboratorios, pago oportuno a facilitadores, recursos para la investigación académica, es necesario que también nos hagamos escuchar expuso el profesor Silio Sánchez, coordinador nacional del Programa de Formación de Grado en Estudios Jurídicos y coautor del documento reseñado. 

 En ese mismo orden de ideas pareciera que la realidad señalada, preocupante por demás, es de conocimiento de las autoridades del ejecutivo nacional desde hace mucho tiempo, tal como se observa en el siguiente extracto de una nota de prensa (El Universal 25 de marzo de 2007):

 Estudiantes exigen una auditoría nacional de la Misión Sucre

Preocupa en el Gobierno los pocos estudiantes que, tras egresar de la Misión Ribas, no se incorporan a la Misión Sucre 
”Entonces yo le decía a los dos ministros en la tarde, Rafael Ramírez y Luis Acuña, hasta ahora la cantidad de graduados en la Misión Ribas ha sido de 400 mil y tantos, 418.000 se han graduado, pero se han incorporado a la Misión Sucre apenas 25.000, 25.000 no es ni siquiera el 10%... Ahí tenemos una falla, una falla que debe ser corregida lo más pronto posible”.

Con esas palabras el presidente Hugo Chávez reconoció, las fallas que desde hace tiempo vienen erosionando la efectividad de las misiones educativas. Casualidad o no, lo cierto es que ese mismo día la subcomisión de Misiones, adscrita a la Comisión de Educación de la Asamblea Nacional, formalizó el inicio de una investigación para evaluar el desarrollo de estos programas ante las progresivas denuncias sobre irregularidades académicas y administrativas.

En consecuencia, con base en los múltiples señalamientos públicos observados por las autoras en diferentes medios, se plantean la necesidad de profundizar  desarrollar y salvaguardar la consecución del programa educativo nacional a nivel superior, con vistas a la consolidación del proyecto social bolivariano.

CONSIDERACIONES FINALES

En el último quinquenio la educación superior venezolana ha alcanzado niveles importantes de participación, observándose un balance positivo en la relación matrícula, egresados y personal docente. Esto sin duda es un avance en la equidad, sobre todo conociendo que los años de escolaridad están, en teoría, directamente relacionados con la obtención de mayores ingresos y mejoras en la calidad de vida.

El reto, en la actualidad, parece inscribirse en lograr que los futuros incrementos en la matrícula se materialicen en contextos educativos favorables, esto es; que promuevan iguales capacidades en uno y otro estudiante, y donde las instituciones y el sistema logren satisfacer la demanda con eficiencia y calidad. La eficiencia y calidad del sistema educativo superior es una realidad que difícilmente pueda el propio sistema abordarla de manera independiente de los niveles educativos precedentes.

Por ello se justifica el comprender, como un sistema educativo que avance hacia mecanismos de ingreso directo, o que se encuentre en tránsito hacia elevados niveles de participación, sin contar con políticas de mejora de la calidad en los niveles de básica y media profesional, que no facilite la motivación hacia el esfuerzo del aprendizaje, corre el riesgo de verse afectado, y en consecuencia, comenzar a reflejar bajas tasas de, inclusión matricular, graduación, alta repitencia y, finalmente, deserción del sistema.

En este contexto, el tema posee una relevancia social real, al enfocar la relación entre los factores motivacionales y la inclusión de las clases sociales menos favorecidas durante muchos años, en el sistema de profesionalización, y el desarrollo humano, que les debe brindar el Estado Venezolano, para así lograr la felicidad plena que predica el socialismo del Siglo XXI.

Publicidad
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post
L
<br /> uno se los aspectos que originan muchas veces la deserción en nuestras aldeas, es la parte económica en la cual nos vemos inmersos en algunos momentos de nuestras, vidas y es ahí cuando necesitamos<br /> de una mano hermana que nos ayude, no estoy de acuerdo con las becas solo en casos especiales.pero cuando uno le gusta trabajar dennos uno,o cuan<br /> do somos taxista dennos un carro a crédito nosotros lo pagaremos gr.<br /> <br /> <br />
Responder
L
<br /> <br /> Estoy de acuerdo con Ud, el problema ea que se usaron las becas como demagogia política para comprar conciencias, y por tanto no se podían esperar resultados distintos a los<br /> obtenidos. Por otra parte la Corrupción y el uso de los dineros públicos para lucrarse de una mafia instalada y atornillada en el poder, castigan cualquier intento de contraloria social<br /> "VERDADERA" o "TRANSPARENTE" hoy en día en VENEZUELA  se castiga a quien denuncie con pruebas los hechos de corrupción aunque sean descarados y de conocimiento público, mientras se premia a<br /> quien se presta como testaferro o se hace el loco con la delincuencia. Saludos<br /> <br /> <br /> <br />